20.9.13

De repente mis papás también son personas


Yo de 4 años.

No sé si es la edad, o el momento por el que estoy pasando, o que tuve una conversación con una amiga al respecto, pero de un tiempo para acá me he dado cuenta que mis papás también son personas.

Personas que no son perfectas como pensaba de pequeña, que se equivocan, que no siempre tienen las respuestas.  Y todo esto esta bien. No me lo esperaba y ahora que caigo en conciencia de ello me sorprendo.

Pensando en mis papás como pareja es lo que  más me hace sentir que son humanos, no dioses.  Se casaron a los 18-19 años de edad... Yo a esa edad casada..?  no habría durado 1 mes, era demasiado niña, inmadura, chichosa, egoísta, incomprensiva... mis papás también lo eran.. pero me tenían a mi.  Tuvieron que crecer rapidísimo, pero no lo hicieron del todo, las responsabilidades no dan lo que el tiempo si, y a ellos les faltaron muchas cosas por vivir que lo hacen a uno crecer.

A los 25 años tuvieron la dicha de una nueva bebe y la tristeza de la pérdida de esa bebé.  Mi recuerdo de 6 años es salir a media noche de mi casa, dormir en el hospital y ver a mi mamá en la cama después de la operación, más adelante mi mamá contándome que teníamos un angelito en el cielo.  Ahora que pienso en mi futuro y posible familia entiendo el dolor que debieron pasar, y aún eran unos niños.  Niños que ya se valían por si solos, trabajaban como nadie y mantenían a una niña de 6 años, inocente y chineada.

4 años después el divorcio.  Mi recuerdo de 11 años, mis papás peleando, no hablándose, una situación que prefiero ignorar que pasó en la oficina de mi papá y el día que mi mamá me dijo en la sala de mi casa que se iban a divorciar.  Yo no reaccioné mal, le conté a 1 o 2 amigas, y me quedé tranquila, nada de traumas y psicólogos.. tampoco fue que me guardé todo lo que sentía, simplemente de alguna forma entendí que esto no tenia que ver conmigo.  La razón real del divorcio aún no la sé, sospecho muchas, no sé si quiero saber la verdad.  Pero al pasar por breakups me doy cuenta que un divorcio debe ser 30.000 veces peor, porque después de decir "si acepto", uno está ilusionado con que esa persona que dijo lo mismo va a ser la persona con quién pase el resto de la vida, cuando esto se acaba el dolor debe ser increíble.  Peor aún si fue por algo que se dio de golpe.

Después del divorcio, mis papás pasaron por lo que debo imaginar fueron años de dolor, no se dejaron de hablar, ni tuvieron un divorcio feo, al contrario, todo lo manejaron muy bien y lo que para mí fue un divorcio tranquilo dónde mis papás se llevaban bien, donde no peleaban por mi, ni por la casa, ni por plata, para ellos no debió ser tan fácil.  11 años de relación, el primer amor, el que pensaron que era el amor de la vida, no se superan tan fácil, menos si se llevan tan bien como ellos aparentemente se llevaban.  Tengo leves recuerdos de mis papás hablando por teléfono horas, cuando mi papá se fue a vivir a US, él llamaba todos los domingos y hablaba más con mi mamá que conmigo.  Creo que lo trataron de arreglar varias veces, pero 16 años después sigue sin solución.

Mi papá dice que sigue enamorado, mi mamá no dice nada (pero creo que también) y entonces porqué no están juntos? La vida no es tan fácil.  Desde sus 29 años han tratado de solucionar las heridas, pero deben ser tan profundas que ya no hay costura que las cure, tantas conversaciones, tantas acciones mal hechas, dejaron huecos irreparables.

Yo, de "vieja", ya solo quiero que sean felices, si lejos el uno del otro es la forma, prefiero tenerlos a millas de distancia, aunque, de nuevo, no depende de lo que yo quiera, sino de la vida, que en el caso de ellos ha sido muy impulsada por esas heridas que mencionaba.  

Pero por ahora, traiga lo que traiga el futuro, mi trabajo será hacerlos orgullosos de mi, de que a pesar de sus errores por ser personas, algo bueno salió de los 2, y cuando pueda, ahorrarles todo el dolor que ellos me ahorraron a mi, dejándome creer que eran perfectos cuando necesitaba que fueran.  Demostrándoles que no tengo miedo a ser persona, a enamorarme, a superar obstáculos y a tratar como ellos lo hicieron y buscando ser igual de fuertes que me demostraron ser.