
Nacida en 1986, hija única, papás divorciados, con odio a los limites, preocupada por el mundo, shopaholic, sin ahorros o visión sobre el futuro…
Es interesante cómo el mercadeo agrupa la demografía según los hechos mundiales que vive cada generación, los Baby Boomers, la Generación X.. pero sobre todo es interesante la Generación Y.
Estoy 90% orgullosa de ser Generación Y.
Jóvenes Adultos que no queremos crecer todavía, que somos caprichosos, que buscamos amigos y diversión en el trabajo y que sea flexible, que queremos espacio para cumplir nuestras metas personales. Somos mucho más libres pero tenemos más principios. Nos preocupa el medio ambiente, el hambre, el cancer, el SIDA.. Nos relacionamos mejor con los adultos y no tenemos miedo de dar nuestra opinión en el trabajo, la universidad, frente al mundo. Cuestionamos la autoridad y esperamos que nos den retroalimentación, queremos siempre mejorar. Somos adictos a la información resumida y digital, necesitamos constante comunicación con el mundo, nos inventamos un nuevo lenguaje.
No somos los más familiares, atrasamos tener familia e hijos hasta los 30 o más. En cambio creemos en tribus, grupos de pertenencia, amigos, compañeros... Aún así tenemos una relación fuerte y buena con nuestros padres.
Estamos en época de desarrollo, estudiando, comprando carro, casa, empezando familia, negocio propio. Tomamos decisiones basadas en ética y buscamos mensajes congruentes entre los que están “arriba” y lo que pasa realmente. Vivimos el momento, nos encanta el cambio: de relaciones, de trabajo, de ciudad… Nos aburre la monotonía.
El lado oscuro de mi generación es el consumismo. Somos fieles a las marcas, no solamente las respetamos por lo que son, las amamos. Por lo tanto somos compradores emocionales y no racionales. La emoción hace que no pensemos en las consecuencias de gastar más de lo que tenemos. Nos acostumbramos a vivir en época de prosperidad y no aprendimos ahorrar. Hemos tenido la vida muy fácil. No sabemos mucho de dinero y planeación, y hasta ahora nunca habíamos vivido una crisis. Sin embargo esperamos que nuestros padres (Baby Boomers) sean nuestro Safety Net. Nos negamos a crecer y no está mal, pero para poder seguir siendo libres tenemos que poder valernos por nosotros mismos económicamente, de lo contrario vamos a sufrir un choque muy grande a los 60 cuando nos demos cuenta de que no tenemos ahorros para retirarnos y vivir como hemos venido haciendo; sin preocupaciones.
Si logramos superar el obstaculo financiero, nos informamos sobre el dinero y la planeación y aprendemos a ahorrar, es posible que la Generación Y sea la generación mejor balanceada, con mejores ideas y más ganas para “arreglar el mundo” que ha habido hasta el momento. Podemos ser grandes. Más grandes...